miércoles, 15 de octubre de 2008

1 + 1 + 1 = MILLONES

Józef Cyrankiewicz, presidió el gobierno de la República Popular de Polonia entre 1947 y 1952, y entre 1954 y 1970. Fue también Presidente entre 1970 y 1972.

Ana Frank fue internada en Auschwitz-Birkenau entre septiembre y octubre de 1944; luego fue trasladada a Bergen-Belsen donde murió de fiebre tifoidea.

Maximilian Kolbe, santo polaco, fue prisionero en Auschwitz I. Fue voluntario para morir de hambre en lugar de otros prisioneros en 1941.

Witold Pilecki, soldado polaco del Armia Krajowa, voluntario para internarse en Auschwitz, organizó la resistencia en Auschwitz (Związek Organizacji Wojskowych, ZOW) e informó a los aliados sobre las atrocidades que allí ocurrían. Luego formó parte del levantamiento de Varsovia.

Edith Stein, monja católica y santa alemana de origen judío que murió en las cámaras de gas de Auschwitz II.

Elie Wiesel sobrevivió a su reclusión en Auschwitz III Monowitz y escribió sobre sus experiencias.

Petr Ginz (1928–1944), joven editor de Vedem, conocido por el diario escrito antes de su deportación, descubierto sólo recientemente, y editado por su hermana Chava Pressburger.

Primo Levi, escritor italiano de origen judío. Capturado y deportado a Auschwitz en el invierno de 1944, sobrevivió y escribió Si esto es un hombre, estremecedor relato de la vida diaria del campo y de la cruel lucha por la supervivencia.

Olga Lengyel habitó el campo para mujeres en Auschwitz- Birkenau, colaboró en la resistencia en la cual fue destruido uno de los hornos crematorios de dicho campo y escribió el célebre libro Los hornos de Hitler.

Viktor Frankl, psiquiatra, fue recluido en el campo de Theresienstadten, en el que ingresó en 1942. En 1944 fue trasladado a Auschwitz, y después fue destinado a dos subcampos de Dachau. En su reclusión planteó una terapia psiquiátrica llamada logoterapia. Relata su experiencia en El hombre en busca de sentido.

Violeta Friedman, a los catorce años de edad ingresó en Auschwitz junto a su hermana. Violeta Friedman sobrevivió a las selecciones alemanas debido a que dentro del campo se sentía segura y decidió no salir de él, escapándose día tras día cuando era elegida para morir debido a su incapacidad de realizar trabajos forzados. Después fue ingresada en el campo de Bergen-Belsen. Destacan sus memorias.

Imre Kertész, escritor húngaro, premio Nobel de literatura. Fue deportado en 1944 a Auschwitz y a Buchenwald con 15 años de edad. Su novela Sin destino se localiza en el campo de concentración.

Vladek Spiegelman, aunque por sí mismo no llegó a alcanzar la fama, es uno de los protagonistas de la novela gráfica Maus, obra de su hijo Art Spiegelman y que es el único cómic ganador de un premio Pulitzer.

4 comentarios:

canichu dijo...

me pregunto cuál es la razón que hace puedas estar viajando de modo constante. ¿periodismo? ¿millonaria? ¿agente comercial? ¿alta empresaria? ni idea. en todo caso, aunque la lista está muy bien tiene un fallo, no recoge el otro lado polaco. Fueron los porpios polacos con la dictadura de pilsudki quien empezó a atacar a los judios de su propia Polonia antes de la invasión alemana, y también fueron una parte importante de polacos quienes colaboraron en delatar judios tras la invasion alemana. El revisionismo se ha de hacer en todas las direcciones.

Anna dijo...

Correcto, por eso mi blog esta abierto a todos para que cada uno aporte su opinion, idea etc, bienvenida tu aportacion. Tambien quiero dejar claro que mi blog no pretende ser un manual de historia perfecto, son simples entradas hechas desde la humildad de todo aquello que me interesa, encuentro etc.

Gato dijo...

"La historia es un juego cuyas reglas se han extraviado. Filósofos, antropólogos, sociólogos y políticos las buscan, cada cual por su lado, de acuerdo a sus intereses o a su temperamento. Pero sólo encuentran retazos de ellas (...) Lo terrible sería que después de tantas búsquedas se llegue a la conclusión de que la historia es un juego sin reglas o, lo que sería peor, un juego cuyas reglas se inventan a medida que se juega y que al final son impuestas por el vencedor (...) Diríase que la historia se ha hecho para olvidarse (...) El hombre no puede al mismo tiempo enterarse de la historia y hacerla, pues la vida se edifica sobre la destrucción de la memoria".

Julio Ramón Ribeyro:
"Prosas apátridas aumentadas", 1978

Anna dijo...

¡¡ Carai !!