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Mostrando las entradas etiquetadas como GENTES

LA SORBETES

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Quien no tuvo un compañerito en clase con el moco perpetuo colgando de sus narices, bueno, no voy a entrar en ese tema porque me da un poco de asquito y ya he visto que por la bloggosfera hay clasificaciones sobre mocos, grandes teorías, incluso algún master que parece serio. Esta introducción tan tonta me sirve hoy para retratar a una señora con la que dentro de poco tendré más que palabras. Es una tipa que se piensa súper fina, súper guapa y súper de todo, lo que no sabe es que es una súper maleducada y la he apodado “la sorbetes” (esta explicación viene al final). En fin, que lo único que nos une es el nombre (ya es mala suerte) y que siempre se sienta en la butaca contigua a la mía en el autobús mañanero. Y que estilo tiene “la sorbetes”, parece una vaca en una cacharrería, me estruja contra el cristal, me aparta el abrigo de mi falda y me da unos codazos de aupa, y lo bueno es que no es voluminosa (aunque tenga unos tobillos de elefante africano) y yo tampoco, así que podría coloc...

LA CHICA DE BARRO

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Hoy os hablare de otra habitante que puebla las mañanas del autobús urbano numero 6. De constitución es bastante grande, pero eso no impide que lleve sus vestidos floreados, complementos a juego, su pelo perfectamente peinado con su maquillaje. Es una chica que no se la razón, ahora seria especular, pero necesito decirlo para que os hagáis una idea. Es como si se hubiera quemado la cara y brazos que es la parte que se le ve, tiene una deformidad en la piel que es como si fuera una chica de barro que un día su madre olvido debajo la lluvia y la encontró medio deshecha en lágrimas. Por las mañanas ya vas un poco tocado por todo, pero esa imagen por muchos que quieras hacerte el fuerte, te impacta y te revuelve. Pero su entereza, sus ganas de no esconderse, de vivir la vida, de compartir la experiencia (aunque pésima) de subirse a un autobús en hora punta como el resto de mortales, la hace más valiente, porque no dudo que se lo hayan puesto difícil en su vida, y todo por un día de lluvia,...

EL BASILISCO

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No tiene excusa, por su comportamiento debería estar en un terrario con más de su especie, comiendo moscas y matando mosquitos con el rabo, que es para lo único que le sirve, de ahí su frustración. O mejor sirviendo de comida a animales mas grotescos y sanguinarios que el, allí entre barrotes. Este espécimen viaja en el mismo autobús que yo, y no puedo mas que compararlo con una pegajosa sanguijuela que le encanta posar la mirada, con sus ojos de rana psicotrópica, en la delantera de las señoras, y además es que lo hace con total descaro e impunidad poniendo su cara de basilisco a centímetros de la pobre victima, que en mas de una ocasión he sido yo, todo hay que decirlo. Pervertido como nadie y mas reptil que nunca, otro de sus hobbies es irse sentando donde ha quedado libre, sobretodo si el puesto ha sido ocupado por una mujer, así aprovecha el calorcito restante y se arremolina disfrutando de la sensación, cual anfibio de sangre fría, con verrugas y feo como el peor de los gusanos....

LA PRINCESA EMBELESADA

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Es una de las habitantes del bus numero 6, como yo digo, es una chica border line que siempre mira el mundo con la boca muy abierta, acompañada de una persona adulta siempre parece que vaya de excursión a un mundo nuevo. Una de sus peculiaridades es que siempre lleva un montón de joyas, de escaso valor, pero siempre súper conjuntada con lo que lleva. Quizás un día se adorna con grandes pendientes, y 4 colgantes, siempre llevado a su máximo esplendor y poder de seducción, es como un arbolito de navidad. Mientras dura el viaje se va retocando súper coqueta, y se va poniendo guapa como si cada vez que se retocara su autoestima subiera. Por cierto, recordadme que llevo en mi bolso uno de sus pendientes, me he ido a sentar en su sitio vacío y había una bolita de plástico roja, supongo que con tanto retoque se le habrá caído, mañana se la devuelvo.

ASIATICA TATUADA

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13 de Junio, en una parada de bus cualquiera, en una calle cualquiera de Barcelona, aparece de repente una asiática menudita pero muy bien proporcionada, me atrevería a decir que es tailandesa, pero no lo podría asegurar. Es pequeñita, finísima de cuerpo pero con curvas, posee una larga cabellera negra y lisa que envuelve una cara de porcelana, hermosa como hacia tiempo no veía en una mujer. Ella espera con su rostro sereno el transporte publico, sus brazos rodean una bolsa de perfumería que acuna como a un capricho, que quizás hacia tanto tiempo anhelaba comprar, lo aprieta fuerte hacia si, abre la bolsa e intenta olfatear su gran tesoro, aun envuelto. Viste sencillamente pero toda ella destila elegancia con un punto de arrogancia, dulzura, pasión, deseo, amor, pero hay algo que más que hacerte desear estar con ella por todo eso, hubiera pagado para que me contara su vida. Quizás vuelvo a errar pero esa mujer poseía una alma castigada por un pasado de lo mas sórdido que puedes tu imag...